Home Noticiario Náutico 1000 RACE. SIETE PATRONES, UNA SOLA ECUACIÓN
Noticiario Náutico

1000 RACE. SIETE PATRONES, UNA SOLA ECUACIÓN

1000 RACE

SIETE PATRONES, UNA SOLA ECUACIÓN

Este domingo 3 de mayo, la 1000 Race zarpará de la bahía de La Forêt-Fouesnant, para recorrer aproximadamente 1000 millas náuticas entre el faro de Fastnet Rock y el cabo Finisterre. Siete monocascos de 60 pies, solo siete regatistas… pero un grupo muy unido que reúne a competidores sólidos, ya con mucha experiencia en diversos tipos de embarcaciones. Algo destaca en esta flota: para la gran mayoría de los patrones participantes, esta será su primera regata en solitario en su IMOCA. No es un descubrimiento de las regatas de altura, sino un nuevo paso en su carrera, con barcos con los que familiarizarse, referencias que establecer y mayores exigencias. Entre la familiarización, la validación técnica y la primera competición cara a cara, este evento de inicio de temporada se centra, sobre todo, en evaluar su rendimiento y sentar las bases para lo que está por venir.

Un favorito esperado… pero desafiado

Es difícil no señalar a Sam Goodchild como el hombre a batir en esta quinta edición. Ganador de las IMOCA Globe Series de 2023 y 2025, vencedor de The Ocean Race Europe y de la Course des Caps – Banque Populaire du Nord, el británico se presenta al timón del “MACIF Santé Prévoyance” con una sólida reputación. Pero esta 1000 Race también marca un momento crucial: su primera regata en solitario con este barco, ganador de la última Vendée Globe. Una prueba de fuego para equilibrar el rendimiento y consolidar la relación patrón-embarcación. Sin embargo, no le faltan rivales. «Está Sam, por supuesto, pero detrás de él la carrera va a estar muy reñida», predice Corentin Horeau (MACSF). Basándose en su experiencia junto a Yoann Richomme en el equipo “Paprec Arkea”, el regatista de Morbihan se embarca en su primera temporada como patrón de IMOCA y se prepara para poner a prueba su barco en competición: “Tenemos muchas cosas que validar tras la remodelación de este invierno. Esta regata de 1000 millas nos mostrará rápidamente en qué punto nos encontramos”. Añadió: “El objetivo no es el resultado, sino validar lo que hemos implementado”. Un enfoque mesurado, fiel a su mentalidad… sin olvidar su espíritu competitivo.

Una flota en plena transición

Más allá de la jerarquía, emerge una realidad: esta 1000 Race marca, para casi toda la flota, su primera regata en solitario en su barco actual. Barcos nuevos, proyectos nuevos o la transición de la navegación en pareja a la navegación en solitario: todos la afrontan con cierto grado de incertidumbre. “Para todos, es una prueba”, subraya Nico d’Estais (Café Joyeux), segundo en la Mini Transat 2019 y recién llegado al circuito IMOCA tras una temporada en la Clase 40. “Voy sin presión, para aprender y ganar experiencia». Con condiciones favorables previstas, el momento es ideal: Nos permitirá ir entrando poco a poco en el ritmo adecuado”. La misma lógica se aplica a Elodie Bonafous (Association Petits Princes – Quéguiner), una revelación la temporada pasada con una victoria en la Rolex Fastnet Race y un segundo puesto en la Course des Caps tanto en eventos en pareja como con tripulación: “Veo esta regata como un entrenamiento a gran escala. El objetivo es navegar con limpieza, realizar bien las maniobras y vivir cómodamente a bordo”. Y añadió: “Si logro demostrar mi capacidad para navegar solo, eso ya será un paso fundamental”.

Referencias… en proceso de apropiación

Incluso los navegantes más experimentados afrontan esta regata con humildad. Francesca Clapcich, ganadora de The Ocean Race 2022-23 y subcampeona de la Transat Café L’Or, se embarca en su primer viaje en solitario a bordo del “11th Hour Racing”, antes “Malizia – Sea Explorer”. Esto supone una transición importante tras una trayectoria profesional dedicada a navegar con tripulación. Lo mismo ocurre con Violette Dorange (Initiatives Cœur) y Arnaud Boissières (April Marine – Seeking Co-Partners): ambos veteranos de la Vendée Globe, descubren barcos nuevos que aún deben aprender a manejar por su cuenta. A este nivel, la experiencia no lo es todo: necesitan redescubrir sus instintos y aprender a comprender el barco de una forma nueva. En este contexto, el formato es universalmente elogiado. “Es ideal para empezar: no hay demasiados barcos, menos presión, pero es una regata de verdad”, resume Corentin Horeau. Las largas travesías previstas les permitirán centrarse en lo esencial. Un escenario que podría cambiarlo todo, especialmente para Nico D’Estais. Al timón del “Café Joyeux”, un diseño VPLP-Verdier de 2011, menos potente que los IMOCA de última generación pero eficiente con vientos flojos, ve una gran oportunidad: “Si las condiciones siguen siendo de viento ligero, el barco puede ser competitivo. Depende de mí navegar con precisión y aprovechar las oportunidades”.

Una regata única, ya decisiva.

Con barcos que reflejan diferentes filosofías y navegantes en distintas etapas de sus proyectos, la jerarquía permanece abierta. Navegando en solitario, incluso más que en otros lugares, los puntos de referencia se desvanecen rápidamente. “La idea es evaluarse a uno mismo, comprender qué aún necesita mejorar”, resume Elodie Bonafous. Un enfoque lúcido, ampliamente compartido en el muelle. Compacta pero intensa, esta regata de 1000 metros cumple con todos los requisitos de un evento crucial. Un campo de pruebas puro, donde los navegantes avanzan sin red de seguridad, solos con sus barcos. Un primer paso para construir una larga temporada… y, para muchos, el verdadero punto de partida de su aventura en solitario.

Fuente y Fotos:

1000 Race

Author

Jose Ramón Louro