ESPÍRITU DE SUPERACIÓN: ÁLVARO ALONSO ORTEGA, DE LIDERAR UN MUNDIAL A LAS AULAS DE LA UNIVERSIDAD DE COLUMBIA

Dos títulos de campeón de España, una Nations Cup y un quinto puesto mundial son solo algunos de los hitos de la destacada trayectoria internacional de este ex regatista canario, que ahora inicia una nueva etapa en Columbia University.
Los que seguimos el día a día del deporte de la vela, con el paso del tiempo a veces nos preguntamos a nosotros mismos que ha sido de este o esta regatista, porqué abandonó un deporte que a veces por incluso ingrato nos puede dar alegrías o sinsabores a lo largo de nuestra vida. Que será de…..? Seguro que a más de uno/a le ha asaltado en su cabeza esta pregunta más de una y otra vez.
Hoy en este reportaje os contamos la historia de un ex regatista desde el día que decidió abandonar la competición en el mundo de la vela para seguir el caminar por esta vida por otros derroteros que le han llevado al mundo de la vida universitaria o la docencia. Se trata de Álvaro Alonso Ortega.
Dentro de unas semanas, Álvaro Alonso Ortega cambiará el Atlántico por Nueva York. Entrará en el campus de la Columbia University para estudiar el Master of Science in Technology Management, después de terminar Ingeniería de Datos e Inteligencia Artificial en la Universidad Complutense de Madrid.
No llegará únicamente con un expediente académico. Llegará con una historia anterior, escrita sobre el agua, que comenzó cuando tenía ocho años y lo llevó a representar a España, proclamarse dos veces campeón nacional y competir entre los mejores regatistas juveniles del mundo.
Columbia le ha concedido además la Dean’s Fellowship, una beca competitiva que reconoce el rendimiento académico, la proyección profesional y la capacidad de contribuir al programa. Para Alonso, la admisión no es un apéndice académico después de la vela. Es el nuevo centro de su trayectoria.
El programa de Technology Management propone, de algún modo, otra forma de competir contra la incertidumbre.
Álvaro Alonso Ortega nació en Las Palmas de Gran Canaria el 25 de agosto del 2004 y comenzó su andadura en el mundo de la vela de la mano del Club Suroeste de Regatas en la localidad grancanaria de Mogán, para con once años pasar a formar parte del Real Club Náutico de Gran Canaria y pronto empezó a destacar en una modalidad con poco espacio para la improvisación, el Optimist. En un barco pequeño, el viento cambia antes de que haya tiempo para discutirlo. Se observa, se decide y se asume el resultado.

Siendo todavía muy joven, se clasificó para representar a España en el Campeonato del Mundo de Optimist de Tailandia, un resultado que afianzó su nombre entre las promesas emergentes de la clase. Más tarde dio el salto al 29er, una embarcación mucho más rápida y exigente, en la que dos regatistas deben actuar casi como una sola persona. Allí llegaron sus principales resultados. Fue dos veces campeón de España, subcampeón nacional y sexto de Europa. En el Mundial de 2021 terminó décimo y formó parte del equipo español que conquistó la Nations Cup, el título por países.
Un año después llegó el mejor resultado de su carrera. En el Campeonato del Mundo de 2022, junto a Yoel Hernández, alcanzó el liderato de la clasificación durante las primeras jornadas. Finalmente terminó quinto, como mejor tripulación española absoluta.
La carrera deportiva suele resumirse mediante puestos y medallas, pero casi nunca se construye solamente con ellos.
Después de aquel Mundial, Alonso cerró la etapa competitiva y se concentró en la universidad. No se marchó porque hubieran dejado de llegar los resultados. Lo hizo después de liderar un Mundial y firmar la mejor clasificación de su carrera como regatista.
Aquella decisión pudo parecer una renuncia. Con el tiempo se convirtió en una transferencia.
En la Universidad Complutense estudió programación, estadística, sistemas de datos e inteligencia artificial. Lo que antes consistía en interpretar un cambio de viento pasó a ser la búsqueda de señales dentro de grandes volúmenes de información. La lógica seguía siendo parecida: decidir antes de disponer de todas las respuestas.
Ahora, Columbia representa el siguiente paso. No solo comprender cómo funciona la tecnología, sino aprender a dirigir su implantación, evaluar sus riesgos y convertirla en una herramienta útil para organizaciones reales.

El programa de Technology Management funciona como un puente entre la formación técnica y el liderazgo. Busca preparar profesionales capaces de guiar procesos de innovación y transformación digital en un contexto en el que la tecnología ya no pertenece únicamente a los ingenieros, sino que condiciona las principales decisiones de cualquier organización.
Por eso, Columbia no aparece en la historia de Álvaro Alonso como un cambio inexplicable de rumbo. Aparece como la consecuencia de una forma de trabajar construida durante años.
La vela le enseñó que un plan puede quedar obsoleto en segundos, que un compañero puede cambiar el destino de una temporada y que cada decisión debe tomarse con información incompleta. La ingeniería le dio un lenguaje para entender sistemas complejos. Columbia le permitirá estudiar cómo dirigirlos.
El recorrido no consiste únicamente en pasar del deporte a las aulas. Consiste en descubrir que las capacidades adquiridas en una etapa pueden sobrevivir a su final.
En 2022, Álvaro Alonso dejó de competir contra el viento.
En 2026, en Nueva York, comienza a prepararse para dirigir aquello que todavía está cambiando.
