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THE OCEAN RACE ATLANTIC 2026. EL TRIO DE CABEZA ABRE HUECO A MITAD DE RECORRIDO

THE OCEAN RACE ATLANTIC 2026

EL TRIO DE CABEZA ABRE HUECO A MITAD DE RECORRIDO

Han sido otras 24 horas física y mentalmente muy exigentes en el Atlántico Norte para las seis tripulaciones que compiten de Nueva York a Lorient por la edición inaugural de The Ocean Race Atlantic. Cruzado el ecuador del recorrido entre Nueva York y Lorient, lidera el “Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing”.

Con la flota extendida ahora a lo largo de más de 430 millas náuticas de este a oeste, los equipos están experimentando una gran variedad de condiciones meteorológicas en su quinta jornada de competición sobre el recorrido transatlántico de 3.000 millas náuticas entre Nueva York y Lorient.

El grupo de cabeza, formado por tres barcos —el “11th Hour Racing” de la italoestadounidense Francesca Clapcich, el “United by the Ocean” del francés Paul Meilhat y el “DMG MORI Global One” del japonés Kojiro Shiraishi— ha conseguido ponerse por delante del sistema de bajas presiones que ayer les castigó con rachas superiores a los 30 nudos y un estado de la mar muy incómodo que hacía casi imposible comer o dormir.

Lo explicó Francesca Clapcich: “No recuerdo haber vivido tantos días así en un IMOCA. No era tanto por el viento. Teníamos viento fuerte, pero lo realmente terrible era el estado de la mar. El ángulo de las olas, navegando entre una ceñida abierta y un través cerrado, era muy duro.

Creo que exige más mentalmente que físicamente. Teníamos tanto viento y una mar tan grande que tuvimos que reducir vela, pero después el barco prácticamente iba solo. Mentalmente, es realmente difícil. No puedes moverte a bordo, cuesta comer, cuesta beber. Es bueno tener a más gente a bordo, porque compartes el sufrimiento”.

A las 14:00h de ayer domingo, coincidiendo con el momento en el que el grupo de cabeza alcanzaba el ecuador del recorrido, “Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing” mantenía el liderato con una ventaja de 22 millas náuticas sobre “United by the Ocean” y de 36 sobre el “DMG MORI Global One”.

Paul Meilhat habló desde “United by the Ocean”: “Estamos exactamente en mitad del Atlántico, a la misma distancia de Lorient que de Nueva York. Así que nos quedan 1.500 millas. Debería ser bastante más fácil que el inicio, quizá con el agua más plana y una velocidad media más alta, así que probablemente será rápido

Estamos justo a popa de “11th Hour Racing” y tenemos a “DMG MORI Global One” unas millas por detrás. Y quizá Boris se una a nosotros, porque casi con toda seguridad esta noche vamos a quedarnos parados sin viento, así que puede que se reduzcan las diferencias. Eso significa que la regata va a quedar completamente abierta… ¡Es posible que lleguemos todos juntos a Lorient!.

A bordo del japonés “DMG MORI Global One”, Nicolas Lunven describió cómo había sido la vida en el corazón de la depresión.

“Estamos navegando a 80–90 grados de ángulo de viento real con entre 30 y 35 nudos de viento. Es bastante incómodo y muy ruidoso. Tenemos que encontrar el equilibrio adecuado entre el rendimiento, la comodidad a bordo y evitar romper algo. A veces soltamos escota para asegurarnos de que el barco no vaya a 35 nudos y no clave la proa de forma violenta”.

Aunque ya han dejado atrás la peor parte del temporal, el trío de cabeza continúa avanzando a toda velocidad por el Atlántico, con velocidades de entre 25 y casi 30 nudos, intentando aprovechar al máximo los vientos del sur de entre 20 y 25 nudos y mantener ese ritmo durante el mayor tiempo posible.

El “Team Malizia” de Boris Herrmann ocupa la cuarta posición, a 115 millas náuticas del líder y todavía bajo la influencia del sistema de bajas presiones, con la tripulación soportando vientos superiores a los 25 nudos y luchando contra un estado de la mar que provoca continuos y violentos pantocazos. El objetivo es volver a conectar con el grupo de cabeza después de haber tenido que reducir la velocidad el sábado para reparar el cilindro hidráulico y los controles del foil.

Daños en la mayor

Las últimas 24 horas también han resultado especialmente complicadas para la tripulación del “Embrace the Challenge” del suizo Oliver Heer, que informó de importantes daños en la vela mayor sufridos mientras intentaban tomar un rizo ayer por la tarde con vientos muy fuertes.

Al no poder realizar una reparación de forma segura durante la noche, el equipo decidió arriar por completo la mayor y esperar a las primeras luces de esta mañana para evaluar los daños en profundidad y elaborar un plan de reparación.

Heer envió este mensaje explicando lo sucedido: “Este no es el domingo por la mañana que queríamos, pero aquí estamos. Anoche, justo antes de la puesta de sol, queríamos tomar el tercer rizo y se rompió la relinga de baluma de nuestra mayor. Tenemos un desgarro de unos dos metros dentro de la cinta de baluma. Las condiciones eran demasiado duras para intentar repararlo, pero ahora ya ha amanecido y Liz [Wardley] está metida dentro de la mayor empezando la reparación. Tenemos confianza. Esperamos que, si damos lo mejor de nosotros, podamos volver a competir y navegar hacia la llegada en Lorient esta misma noche”.

Según Liz Wardley, considerada una de las mejores especialistas en reparaciones a bordo, su plan pasa primero por volver a coser la relinga de baluma a la vela y, posteriormente, reforzar la zona con tejido de vela autoadhesivo de alta resistencia.

“Por suerte tenemos una buena brisa que nos permite secar la vela. Vamos a preparar la zona con un poco de acetona y también vamos a fijar los parches con Sikaflex. Solo tenemos una oportunidad porque únicamente disponemos de material suficiente para hacerlo una vez. Así que nos aseguraremos de que esté todo bien limpio, de que pegue correctamente y después volveremos a coserlo. Me parece que voy a pasarme todo el día dentro de la funda de la botavara”.

La tripulación del “MSIG Europe” del neozelandés Conrad Colman, sexto clasificado, también está sufriendo, aunque bajo unas condiciones muy diferentes mientras intenta progresar en popa tras el paso de la borrasca atlántica. Con poco viento, una incómoda mar de fondo ha hecho que la proa del barco golpee repetidamente el agua con una fuerza brutal.

Para frustración de la tripulación, las condiciones que están encontrando después de quedarse descolgados tras el paso del frente no coinciden con lo previsto.

De acuerdo con Colman: “Ahora que nos hemos quedado fuera del sistema, el barco simplemente da tumbos como si estuviera dentro de una lavadora. No tenemos potencia, apenas nueve nudos de viento, y estamos intentando navegar en popa con una mar enorme. No solo nos han dejado atrás los demás barcos, sino que ni siquiera nosotros podemos avanzar a un ritmo razonable.

Siento que estoy sufriendo junto con mi barco. Ayer se arrancó el carril de la botavara. Me preocupa someter las piezas a cargas de impacto. Es en condiciones como estas cuando el barco sufre más que cuando vamos rapidísimo con unas condiciones estables. Me da miedo que terminemos destrozándolo”.

Es otra demostración de la resistencia que exige competir a bordo de un IMOCA moderno, mientras la clase continúa llevando al límite el diseño y la ingeniería en su búsqueda de más velocidad.

Mientras el trío de cabeza empieza a encontrarse con una zona de vientos más ligeros, se abre la posibilidad de que la flota vuelva a comprimirse, por lo que los tres perseguidores apretarán más que nunca para volver a meterse en la lucha.

Super Sprint del domingo

“Team Malizia” logró el mejor registro en el Super Sprint del domingo, su tercera victoria en cinco sprints, lo que permite al equipo de Boris Herrmann situarse en solitario al frente de la clasificación general, por delante del “DMG MORI Global One”, segundo tanto en la jornada como en la general.

Fuente y Fotos:

The Ocean Race

 

Author

Jose Ramón Louro