57ª SOLITAIRE DU FIGARO PAPREC
EL DOLOR DE CABEZA DEL CABO FINISTERRE

Las condiciones meteorológicas han cambiado drásticamente en la 57.ª edición de La Solitaire du Figaro Paprec. Tras chubascos y sistemas de baja presión, la flota se enfrenta ahora a un sistema de alta presión que está ralentizando considerablemente el avance de los patrones hacia el Cabo Finisterre y el puerto de Vigo, meta de esta primera etapa. La prioridad ahora es la recuperación y la revisión de las embarcaciones para afrontar el tramo final en las mejores condiciones posibles.
Estas condiciones de calma permiten a los marineros inspeccionar sus barcos y aparejos, como demostró Hugo Cardon a bordo del Sarth’Atlantique, quien subió dos veces a lo alto del mástil. Nada grave, pero realizar tal hazaña en lo que parece ser un mar relativamente tranquilo sigue siendo toda una proeza. “No creo haber sido el único que subió al mástil hoy. Muchos competidores informaron por radio VHF al director de regata que estaban subiendo. Creo que aún quedan algunos vestigios del frente que nos azotó hace dos noches, pero las condiciones no eran lo suficientemente tranquilas como para subir antes. Personalmente, no había peligro para el barco; se trataba más bien de evitar una pérdida de rendimiento al final de la regata si necesitaba usar todas mis velas. Fue muy exigente físicamente. Me lastimé un poco el brazo izquierdo y el tobillo derecho, pero estaré bien. Es el oleaje residual lo que complica las cosas. Te zarandean bastante allá arriba”, explicó Hugo Cardon.

La posición más occidental de Hugo Dhallenne durante el largo descenso desde el extremo de Bretaña le ha permitido al regatista del “Skipper Macif 2025” tomar la delantera de la flota. Una navegación impecable y una posición táctica perfecta de cara a esta crucial sección final. “Es genial tener por fin buen tiempo. El viento y la lluvia se estaban haciendo un poco pesados. Estamos contentos de navegar contra el viento con mares manejables y sol. Estoy muy satisfecho porque no he roto nada. Quería mantenerme arriba y al oeste para tener una buena salida al acercarme a España. De momento, está dando resultado. Ahora mismo, me estoy desviando un poco de la ruta directa con la esperanza de que el viento aumente y me dé un buen ángulo hacia la puerta de salida, y así poder terminar con el viento a favor hasta llegar a ella”, comentó Hugo Dhallenne.
En segundo lugar, Davy Beaudart a bordo del “Nautymor” también se está beneficiando del cambio de viento. “Como todos, creo que vivimos como animales durante 48 horas con el barco muy escorado contra el viento y golpeando con fuerza las olas. Intenté no forzar demasiado durante esa parte. Me centré en preservar tanto el barco como a mí mismo, y estoy muy contento con el resultado. ¡Tengo un barco en perfectas condiciones y un patrón que se siente igual de bien! Para prepararme para lo que viene, empecé revisando todos los ajustes del barco y luego intenté secarlo lo máximo posible. El barco está ahora en excelente estado para la parte final, que promete ser muy táctica. Creo que estoy incluso mejor que al principio. Dormí bien durante esas 48 horas y estoy totalmente preparado para el final de la regata”, explicó Davy durante la comunicación por radio de hoy.

La última patrona en hablar con los organizadores de la regata fue Chloé Le Bars (Skipper Macif 2026), que está recuperando energías y motivación tras un difícil comienzo de la competición. “Estoy muy, muy contento de por fin tener algo de sol al acercarnos a España; se siente de maravilla. Por otro lado, estoy muy decepcionado con mi posición durante el paso de proa. Mi navegación posterior en la larga amura de estribor no fue nada buena. Me costó encontrar el equilibrio adecuado para mantener una buena velocidad. También rompí el herraje de amura de mi vela J2, lo cual no ayudó, pero ahora las cosas están mejor. Casi siento que empieza una nueva regata, y estoy muy contento por ello. Esta mañana me dije a mí mismo que solo necesitaba mantenerme concentrado porque probablemente aún queda mucho por decidir”.
La Solitaire du Figaro Paprec sigue demostrando ser implacable, tanto con vientos fuertes como con calma total. Cada pequeño esfuerzo por ganar unas décimas de milla cuenta, y el posicionamiento táctico es crucial. Con el patrón meteorológico que se está configurando, los vientos flojos podrían cambiar por completo la clasificación de los 35 regatistas solitarios que aún compiten.
En estos momentos, todos los competidores están estudiando las previsiones meteorológicas proporcionadas por la organización de la regata para definir su estrategia para las próximas horas. ¿Optarán los regatistas por la ruta costera? ¿O algunos se decantarán por la ruta de alta mar? El año pasado, la opción de alta mar resultó rentable, especialmente para Hugo Cardon.
Por ahora, el próximo punto de referencia importante es el Cabo Finisterre, al que se espera que los regatistas lleguen en las próximas doce horas.
Fuente y Fotos:
La Solitaire du Figaro Paprec
