C.N. SA RÁPITA
“BLUE FLAG” SE IMPONE EN LA REGATA 150 MILLAS A2 TROFEO REPSOL

La Regata 150 Millas A2 Trofeo Repsol volvió a reunir este fin de semana a la flota de cruceros en una edición marcada por la prudencia, la estrategia y la capacidad de adaptación. La mítica prueba organizada por el Club Nàutic Sa Ràpita, concebida como una regata larga para tripulaciones reducidas, tuvo que modificar su recorrido inicial debido a la inestabilidad meteorológica y a la alerta naranja decretada por AEMET, con una previsión especialmente complicada para la zona este de Mallorca a partir del sábado al mediodía.
Durante la reunión de patrones, el comité de regatas, encabezado por Carlos “Patxi” Estellers, comunicó a la flota la decisión de acortar el recorrido con el objetivo de salvaguardar la seguridad de los participantes, que navegan en formato A2, es decir, con solo dos tripulantes por embarcación. De este modo, el trazado previsto pasó a unir Sa Ràpita, el archipiélago de Cabrera y la baliza meteorológica de Portocolom para dar regreso a Sa Ràpita, dejando todas las marcas por babor de las embarcaciones y con control de paso obligatorio en la baliza meteorológica de Portocolom.
La salida estaba prevista inicialmente a las 16:00 horas del viernes, pero un chubasco obligó a aplazar el inicio de la prueba hasta que el viento quedó más establecido. Aunque durante la mañana había soplado con cierta estabilidad, la intensidad bajó de forma drástica a la hora prevista para la salida. Finalmente, las 12 embarcaciones tomaron la salida a las 16:30 horas con unos 8 nudos de viento, poniendo rumbo hacia Cabrera en una primera parte de la regata marcada por la incertidumbre meteorológica.
La decisión de recortar el recorrido, pasando de las 150 millas originales a un trazado más corto, fue bien recibida por las tripulaciones. A pesar de la previsión adversa, la noche terminó siendo tranquila, cerrada y poco estrellada, muy distinta a las condiciones duras que se esperaban para el día siguiente. La regata, que suele buscar una fecha próxima a la luna llena, se disputó en una atmósfera de navegación exigente pero contenida, con la flota bastante agrupada a partir del paso por Cabrera.

En la parte deportiva, la prueba dejó interesantes duelos entre embarcaciones, especialmente en el grupo principal de la flota, que navegó muy compacto durante buena parte del recorrido, salvo las unidades que lograron abrir ventaja en cabeza. La primera embarcación en alcanzar la baliza meteorológica de Portocolom fue “Modul”, un IMS 42 del Club de Vela Santa Ponça, patroneado por Félix Comas junto al regatista olímpico de clase iQFOiL Nacho Baltasar. La embarcación llegó a la baliza a las 22:15 horas y también fue la primera en cruzar la línea de llegada en tiempo real.
La regata, iniciada el viernes por la tarde, finalizó durante la jornada del sábado tras completar el recorrido entre Sa Ràpita, Cabrera, Portocolom y regreso al club organizador. En tiempo compensado, la victoria fue para “Blue Flag”, un J-35 del Real Club Náutico de Palma, seguido de “S’Indio III”, un Dufour 40 del Club Nàutic Sa Ràpita, con Joan Lladó como patrón, y “Guaguanco IV”, un Sun Fast 3300 del Club Náutico de Altea. El podio reflejó una edición muy disputada, en la que las decisiones tácticas, la lectura del viento y la gestión del recorrido fueron determinantes.
Por detrás, la clasificación continuó con “Savenc”, un Salona 37 LK del Real Club Náutico de Palma, patroneado por Toni Marqués, que finalizó en cuarta posición; “Modul”, quinto en tiempo compensado pese a ser el primero en tiempo real; y “Huayra”, un J 109 del Club Deportivo Velaportals, con José Martín como patrón, que ocupó la sexta plaza.
También completaron la prueba “Samaruch Quart”, Elan 295 del Club Nàutic Sa Ràpita; “Velamar XV”, Elvström 30.5 Cruiser del Real Club Náutico de Palma; “Beduino”, Puma 26 del Club Nàutic Sa Ràpita, vinculado a Carlos Garau y Pere Pau Fullana; “Oli Oyl”, First 27 SE del Club Nàutic Portocolom; y “Swetty”, Sun Odyssey 39 del Club Nàutic Sa Ràpita.
La única retirada fue la de “Xalest”, un Dehler 36 JV del Real Club Náutico de Palma, que abandonó la prueba por falta de viento a la altura de Cabo Salinas. El resto de la flota pudo completar el recorrido en una edición que, más allá de la clasificación, volvió a demostrar la importancia de la seguridad, la organización y la toma de decisiones en regatas de altura con tripulaciones reducidas.

El domingo a las 11:00 horas se celebró la entrega de premios en el Club Nàutic Sa Ràpita, poniendo el broche final a un fin de semana de competición, convivencia y navegación. El acto sirvió para reconocer el esfuerzo de las tripulaciones participantes y el trabajo del comité de regatas, encabezado por Carlos “Patxi” Estellers, que supo adaptar la prueba a unas condiciones meteorológicas complejas sin renunciar al espíritu competitivo de la 150 Millas A2 Trofeo Repsol.
La regata contó con embarcaciones procedentes de diferentes clubes, entre ellos el Club de Vela Santa Ponsa, el Club Deportivo Velaportals, el Real Club Náutico de Palma, el Club Nàutic Portocolom, el Club Nàutic S’Estanyol, el Club Náutico de Altea y el propio Club Nàutic Sa Ràpita, consolidando una vez más el atractivo de esta prueba dentro del calendario de cruceros A2.
Con esta nueva edición, el Club Nàutic Sa Ràpita reafirma su apuesta por la Regata 150 Millas A2 Trofeo Repsol, una prueba con historia, carácter propio y un formato que exige concentración, resistencia y compenetración a bordo. Una regata que, incluso cuando la meteorología obliga a cambiar los planes, mantiene intacta su esencia: navegar, competir y medirse al mar con respeto.
Fuente y Fotos:
Carlos Hellín
Nautimedia
