EL C.M. MAHÓN REÚNE A LAS NACIONES QUE HAN ESCRITO 95 AÑOS DE LA HISTORIA DEL SNIPE

Las grandes potencias de la clase concentran 70 de los 88 equipos inscritos en un Mundial con cuatro campeones absolutos – La flota de 21 países recoge el legado de Crosby, Gancedo, Grael, Yamaguchi, Capio y Lange, seis figuras que explican el legado de la clase
El Campeonato del Mundo de Mahón enfrenta a las grandes potencias históricas del Snipe. España, Brasil, Japón, Estados Unidos, Italia y Argentina acuden a Menorca con las delegaciones más numerosas y una larga tradición ligada a figuras legendarias como Félix Gancedo, Torben Grael, Roy Yamaguchi, William F. Crosby, Mario Capio y Santiago Lange.
La clase Snipe no ha necesitado formar parte del programa olímpico para mantenerse en la élite de la vela ligera desde su creación en la tercera década del siglo pasado. Su identidad se apoya en la existencia de flotas nacionales activas, clubes con varias generaciones de regatistas y una combinación de alto nivel y vela de base que explica su continuidad y su fortaleza durante más de nueve décadas. Los 88 equipos inscritos en el Mundial de Mahón demuestran que el Snipe es un nonagenario con salud de hierro.
España encabeza la participación con 17 equipos. Brasil y Japón aportan nueve cada uno; Estados Unidos, ocho; Italia, siete, y Argentina, cinco. Estas seis delegaciones suman 55 embarcaciones, más del 62% de la flota. Bélgica, Noruega y Reino Unido también presentan cinco barcos, por lo que los nueve países con mayor representación concentran 70 de los 88 inscritos.

EL SNIPE EN ESPAÑA
La flota española combina cantidad, conocimiento del campo de regatas y palmarés reciente. Alfredo González y Cristian Sánchez se proclamaron campeones del mundo en Cascais en 2022, mientras que los menorquines Jordi Triay y Lluís Mas llegan como vigentes campeones de Europa.
La relación de Mahón con la clase se remonta a los años 30 del siglo pasado. El presidente del Club Marítimo de Mahón, Basilio Ferrer, explica que el primer Snipe llegó como embarcación auxiliar de un barco visitante y despertó el interés de los aficionados locales, que comenzaron a comprar y construir sus propias unidades. Uno de aquellos barcos fue fabricado por un carpintero en el garaje de su casa y, una vez terminado, fue necesario desmontar parte de una ventana para sacarlo. A mediados de los años cuarenta, Mahón ya contaba con una flota de entre 13 y 15 Snipe.
La gran referencia histórica española es Félix Gancedo, ganador de los Mundiales de 1973 y 1975. El regatista malagueño obtuvo el primero de sus títulos en aguas de su ciudad, con Rafael Parga como tripulante, y repitió dos años después en Punta del Este junto a Manuel Bernal.
TRAS LAS HUELLAS DE GRAEL
Brasil comparte con Japón la segunda posición por número de equipos. La delegación brasileña cuenta entre sus inscritos con Alexandre Paradeda, campeón mundial en 2001, y prolonga una trayectoria que incluye 15 títulos absolutos desde la primera victoria de los hermanos Axel y Erik Schmidt en 1961.
El nombre más reconocible de esa tradición es Torben Grael. El cinco veces medallista olímpico se proclamó campeón mundial de Snipe en 1983 y 1987 y fue subcampeón en 1989. Su primer título absoluto llegó después de haber ganado el Mundial júnior de 1978.
Japón presenta nueve tripulaciones y confirma el enorme peso alcanzado por la clase en el país. Su historia internacional comenzó con Roy Yamaguchi, fundador de SCIRA Japón en 1956 y primer regatista japonés que participó en un Mundial de Snipe, celebrado un año después en Portugal. La organización internacional de la clase lo reconoce como el padre de su implantación en Japón.
LA CUNA DEL SNIPE
Estados Unidos, con ocho equipos, es la cuna del Snipe. El arquitecto naval William F. Crosby diseñó el barco y publicó sus planos en la revista The Rudder en julio de 1931. También intervino en la creación de la SCIRA y en la redacción de las primeras reglas y sistemas de medición de la clase.
La selección estadounidense incluye a Augie Díaz, campeón mundial en 2003 y 2005 y único participante en Mahón con dos títulos absolutos. También competirá Justin Callahan, vigente campeón mundial júnior. Estados Unidos suma una larga relación de vencedores desde las primeras ediciones del campeonato.
Italia desembarca en Mahón con siete equipos. Su lugar en el palmarés mundial está ligado a Mario Capio y Lorenzo Podestà, vencedores en Santander en 1955. Aquella continúa siendo la única victoria italiana en el Mundial absoluto de Snipe.

LANGE, LEYENDA GLOBAL
Argentina aporta cinco tripulaciones y llega con el título en su poder. Julio Alsogaray y Malena Sciarra se impusieron en Buenos Aires en 2024 y defenderán la corona frente a una flota que incluye a otros tres campeones mundiales. Anoche fueron los encargados de colocar el trofeo mundial sobre la tarima donde se desarrolló la ceremonia inaugural del Campeonato del Mundo de Mahón.
La gran figura histórica argentina es el medallista olímpico Santiago Lange, campeón mundial de Snipe en 1985, 1993 y 1995. Su primera victoria llegó a los 23 años con un barco de madera construido en 1957 y restaurado por él mismo. Ningún otro regatista argentino ha ganado tres veces el campeonato absoluto de la clase. Lange se transformó en leyenda global -más allá incluso de la vela- al proclamarse campeón olímpico de la clase Nacra en los Juegos de Río 2016, junto a Cecilia Carranza, y tras haber superado un cáncer.
Bélgica, Noruega y Reino Unido completan el grupo de países con cinco equipos. Polonia y Portugal aportan tres tripulaciones; Chile y Francia, dos, y Canadá, Croacia, Cuba, Alemania, Guatemala, Perú, Suecia y Uruguay, una cada uno.
PASO HACIA LA MODERNIDAD
El Mundial de Mahón marcará un hito en la historia de la clase. Por primera vez, todas las embarcaciones utilizarán dispositivos Vakaros Atlas2, capaces de registrar su posición y detectar qué unidades están fuera de la línea de salida. La identificación de los barcos permitirá dar un solo bocinazo para los 88 participantes, sin la necesidad de separar la flota por grupos, y evitar así las llamadas generales provocadas por la imposibilidad de reconocer a todos los infractores.
Fernando Rita, olímpico de la clase Star en Barcelona 92 y uno de los regatistas de Snipe más representativos de Menorca, confesaba ayer que con este sistema “no hay posibilidad de estar tapado y salir fuera de línea sin que lo vea el Comité de Regatas; ya no hay escapatoria”. En estas circunstancias, añadió, la táctica de la salida “cambia por completo”.
Fuente y Fotos:
José Luis Miró
Matías Capizzano
